Entre sus argumentos, la Primera Junta destacó el papel del Ejército y exaltó la actuación determinante de los "cuerpos militares" durante la Revolución de Mayo, que se había producido pocos días atrás. Con esa base, y los batallones preexistenes que se habían conformado con anterioridad para -por caso- luchar contra las invasiones inglesas, se ordenó darle creación a las fuerzas terrestres.
A su vez, el 28 de mayo de 1810, se había gestado el Departamento de Gobierno y Guerra, cuyo secretario fue Mariano Moreno.
Así, se dieron los primeros pasos hacia la formación del Ejército Patriota que luego comenzaría el camino hacia la Independencia, declarada seis años después.
